Rebelde hasta la médula.
Siempre quise saber qué es realmente lo que le pasaba por la mente o qué paso en su pasado para que sea así. No le importaba lo que piensen o digan de ella. Siempre haciendo locuras por ahí. Algunas personas juraban por sus madres que Clementine no tenía ningún amigo, menos tener a alguien a quién amar. ¿Alguna vez amo? Esa era la pregunta del millón. ¿Alguna vez me amo/se intereso por mi? Mataba por obtener esa respuesta.
Rulos rebeldes coloridos como arcoiris, alma gris, corazón: error 404 heart not found, ojeras que encajaban perfectamente con ella, ojos penetrantes de color verde tiempo, facciones únicas, ropa que adivinas a kilómetros que Clem esta en camino. Testaruda, con unos huevos -u ovarios- bien puestos.
Le encantaba quemar cosas, aunque eso no se lo comunicaba su cara, ya que siempre tenía la misma expresión de nada.
La conocí como una leyenda urbana gracias a mi nuevo vecino, que lo había conocido hace unos días después de firmar el contrato de la casa y me ayudo a terminar de mudarme.
-Te lo aseguro chica, esa Clementine es muy rara.
-Lo decís porque no la conoces bien, capas es diferente. O eso pensaba yo, ya tenía curiosidad por saber más de ella y conocerla. De lo que me arrepentí después, por jegus.
-------------------------- o--------------------------------------------
Tal vez lo continue, tal vez no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario